FUNDELF

FUNDELF
Fundación para la Comunicación y el Desarrollo del niño Extraordinario en interacción con los Delfines

Autismo

El autismo es un trastorno generalizado del desarrollo de origen multifactorial que generalmente aparece entre los 15 y 20 meses de edad. En la mayoría de los casos los niños progresan normalmente y luego comienzan a retroceder en su desarrollo perdiendo su capacidad para comunicarse a través del lenguaje, destrezas sociales y habilidades físicas.

Las manifestaciones del autismo son tipo espectro, es decir que afecta en forma distinta a cada persona, expresándose como un continuo que va desde casos muy severos, otros con algunos rasgos fenotípicos y otros que rozan la normalidad. El lenguaje y la comunicación son las áreas más afectadas ya que por lo general los niños no hablan o se comunican en forma muy rudimental.

Es por esto que en Fundelf propiciamos el desarrollo de programas orientados a potenciar las capacidades del niño, incorporando a la familia y al entorno en un todo que se aborda en forma sistémica con programas psicológicos y psico-educativos diseñados para ello.


Delfines Terapeutas y Sanadores

Encuentros Amistosos con Delfines

Es el programa piloto de nuestra fundación:
un espacio de reunión para las familias con
niños y adolescentes extraordinarios,
quienes junto a una comunidad de amigos
y terapeutas, en el paradisíaco ambiente
marino del Parque Nacional Mochima
de Venezuela, comparten la alegría
integradora de los delfines libres y
silvestres y mucho más.

Encuentros con caballos

Al igual que los Delfines, los caballos son animales de gran belleza y el contacto con los mismos tiene incontables beneficios colaborando en el mejoramiento de la motricidad, sociabilidad y atención del niño con autismo.

Terapia de Amor

Ernesto y su Terapeuta

Mamas Vip

Dar herramientas a la madre especial para el fortalecimiento de su autoestima y liderazgo, a través de reuniones, foros, charlas y tertulias

Brindar información para el cuidado de su hijo especial, a través de exposiciones, charlas y seminarios, con médicos y especialistas de cada área.


Mamas Vip

Mamas Vip

Salud y Bienestar

Guía Nutricional sobre temas relacionados con dietas, tratamientos y orientación teórica - práctica de especialistas vinculados con el área del autismo.

Atención Psicológica Sistémica

Reuniones regulares de los familiares y terapeutas guiados por un especialista para la atención psicológica de todas las redes en las cuales se inserta cada niño.

Programa Psico-Educativo

Talleres trimestrales con los padres y terapeutas, para el manejo conductual y psicoeducativo en el hogar, a través de un programa individualizado, con seguimiento por especialistas en el área de comunicación y modificación de conducta.

Recomendamos www.ablah.org

Puerto La Cruz Mochima

Programa Eco-Turístico

Planes Vacacionales para compartir tiempo de recreación, juegos ecológicos y turismo.


Madre e hijo comparten

jueves, 27 de marzo de 2008

¿Qué son las convulsiones?

El cerebro es el centro que controla y regula todas las respuestas voluntarias e involuntarias del cuerpo y está formado por células nerviosas que normalmente se comunican entre sí por medio de la actividad eléctrica. Las convulsiones se producen cuando una o varias regiones del encéfalo reciben una descarga de señales eléctricas anormales que interrumpe transitoriamente el funcionamiento eléctrico encefálico normal. La incidencia de las convulsiones es alta durante el primer año de vida y alrededor del 3 al 5 por ciento de todos los niños puede experimentarlas.
¿Cuáles son los distintos tipos de convulsiones?
Existen varios tipos de convulsiones infantiles, entre los cuales se incluyen los siguientes:
Convulsiones parciales Las convulsiones parciales (también llamadas crisis parciales) son provocadas por el funcionamiento eléctrico anormal en una o más regiones de uno de los lados del cerebro. Aproximadamente, un tercio de los niños que sufren convulsiones parciales experimentan un aura antes de la crisis. Un aura es una sensación extraña, que puede consistir en trastornos visuales, anomalías de la audición o cambios en el sentido del olfato.
Existen dos tipos de convulsiones parciales, que son las siguientes:
Convulsiones parciales simples
Son aquéllas que normalmente duran menos de un minuto. El niño puede presentar diferentes síntomas, según el área del cerebro afectada. Por ejemplo, si el funcionamiento eléctrico encefálico anormal se produce en el lóbulo occipital (parte posterior del cerebro, que participa en la visión) el niño puede sufrir alteraciones de la vista. Por lo general, es más común que el trastorno afecte los músculos. La actividad de las convulsiones se limita a un conjunto muscular aislado, como por ejemplo, los dedos, o a músculos más grandes en los brazos y las piernas. En este tipo de convulsiones, el niño no pierde el conocimiento, sin embargo, es posible que experimente sudor, náuseas o palidez.
Convulsiones parciales complejas
Este tipo de crisis generalmente se produce en el lóbulo temporal del cerebro, el área que controla la función de las emociones y la memoria. Las convulsiones suele durar entre uno y dos minutos. Generalmente, el niño pierde el conocimiento y puede presentar diversos tipos de conductas como por ejemplo, tragar, relamerse los labios, correr, gritar, llorar y, o reírse. Cuando vuelve en sí después de la crisis, es posible que se sienta agotado o somnoliento. Esto se denomina período postictal.
Convulsiones generalizadas
Las convulsiones generalizadas afectan a ambos lados del cerebro. Existe pérdida del conocimiento y un período postictal después de la crisis. Entre los tipos de convulsiones generalizadas se incluyen los siguientes:
Convulsiones de ausencia (petit mal)
Estas convulsiones se caracterizan por un estado de consciencia alterada y episodios durante los cuales el niño mantiene la mirada fija. Por lo general, el niño es capaz de mantener la postura durante la crisis y de realizar movimientos faciales, con la boca o pestañar. Las convulsiones no suele durar más de 30 segundos y, cuando terminan, el niño tal vez no recuerde lo que acaba de ocurrir y continúe con sus actividades, actuando como si nada hubiera ocurrido. Estas convulsiones pueden producirse varias veces al día y, a veces, se las confunde con un problema de aprendizaje o de conducta. Las crisis de ausencia son poco frecuentes antes de los 5 años de edad y se producen más a menudo en las niñas.
Convulsiones atónicas
En las convulsiones atónicas se produce una pérdida súbita del tono muscular, por lo que el niño puede caerse si está de pie o dejar caer la cabeza de repente. Durante la crisis, el niño está sin fuerzas y no responde. Convulsiones tónicas-clónicas generalizadas ("convulsión de gran mal") Este tipo de crisis se caracteriza por la sucesión de cinco fases diferentes. El cuerpo, los brazos y las piernas se flexionan (contraen), se extienden (estiran) y tiemblan (sacudidas), seguidas por un período clónico (contracción y relajación de los músculos) y el período postictal, durante el cual, el niño puede estar somnoliento, tener problemas de la vista o del habla, un fuerte dolor de cabeza y sentirse fatigado o adolorido.
Convulsiones mioclónicas
Este tipo de convulsiones consiste en un movimiento rápido o una sacudida brusca de un conjunto de músculos. Tienden a producirse con una cierta frecuencia, es decir, pueden ocurrir varias veces en un día o durante varios días seguidos.
Espasmos infantiles Es un tipo de trastorno convulsivo poco común que afecta a niños de entre 3 y 12 meses de vida. Se produce con mayor frecuencia cuando el niño se despierta o cuando intenta dormirse. Los lactantes suelen experimentar breves períodos de movimientos del cuello, el tronco o las piernas que duran unos pocos segundos. Es posible que padezcan cientos de estas crisis al día, lo que puede convertirse en un problema grave y tener complicaciones a largo plazo.
Convulsiones febriles Este tipo de convulsiones está relacionado con la fiebre y, aproximadamente, entre el 2 y el 5 por ciento de los niños estadounidenses las experimentan. Son más frecuentes en los niños de entre 6 meses y 6 años de edad; es posible también que existan antecedentes familiares de este tipo de crisis. Las convulsiones febriles que duran menos de 15 minutos se llaman "simples" y, generalmente, no tienen efectos neurológicos a largo plazo. Las que duran más de 15 minuto se llaman "complejas" y, a diferencia de las anteriores, pueden producir alteraciones neurológicas permanentes en el niño.
¿Cuáles son las causas de las convulsiones?
Un niño puede experimentar una o muchas convulsiones. Aunque la causa exacta aún se desconoce, las más comunes se producen debido a los siguientes factores:
En los recién nacidos y los lactantes:
traumatismos durante el parto
problemas congénitos
fiebre
desequilibrios químicos o metabólicos del cuerpo
En niños, adolescentes y adultos jóvenes:
Alcohol o drogas traumatismo en la cabeza infecciones parásitosis severas

Entre otras de las posibles causas de las convulsiones se pueden incluir las siguientes:
Tumor cerebral Problemas neurológicos Síndrome de abstinencia de drogas Medicamentos (alergias)
¿Cuáles son los síntomas de las convulsiones?
El niño puede experimentar diversos grados de síntomas, según el tipo de convulsión. A continuación se enumeran algunos síntomas generales o señales de advertencia que podrían indicar que su hijo está sufriendo una crisis. Los síntomas o señales pueden incluir:
mirada fija sacudidas de los brazos y las piernas rigidez corporal pérdida del conocimiento problemas respiratorios o episodios en los que deja de respirar problemas de incontinencia intestinal o vesical caídas súbitas sin motivo aparente breves períodos de falta de respuesta al ruido o a las palabras confusión o aturdimiento somnolencia e irritabilidad al despertarse por las mañanas movimiento de la cabeza, como asintiendo períodos de mirada fija y parpadeos rápidos
Durante la convulsión, el niño puede presentar una coloración azulada en los labios y no respirar normalmente. Los movimientos suelen ir seguidos de un período de somnolencia o desorientación.
Los síntomas de una convulsión pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.
Fuente Internet.
Salud y Bienestar Familiar
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